Qué hacer en un momento de dificultad o adversidad?

Actualmente se encuentra en un momento difícil o de adversidad?

Tal vez en una crisis financiera, infidelidad por parte de su cónyuge, le dieron una noticia no tan favorable acerca de su salud, un ser querido apunto de morir.

Quizá un amor no correspondido, un hijo en la droga, un ser querido fallecido y la soledad le abruma, una depresión posparto o simplemente no sabe el porqué siente que su vida no tiene ningún sentido tanto así que no quiere existir más y vienen pensamientos tan convincentes que contempla la idea de acabar con tu vida.

Espero esto le pueda ayudar, hay un personaje en la Biblia que lo perdió todo aún hasta su familia, viéndolo así lo único que podría esperar era la muerte. Sin embargo déjeme contarle algo. En la ciudad de Uz había un ciudadano que todos respetaban.

Era un hombre intachable, recto, temeroso de Dios y llevaba una vida limpia. Tenía diez hijos, ganado en abundancia, terrenos extensos, una multitud de criados y una cantidad substancial de efectivo.

 Su hacienda era siete mil ovejas, tres mil camellos, quinientas yuntas de bueyes, quinientas asnas, y muchísimos criados; y era aquel varón más grande que todos los orientales. Job 1:3

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Se había ganado esa reputación mediante años de trabajo arduo y tratos justos con los demás. Se llamaba Job, sinónimo de integridad y piedad. Sin embargo, en cuestión de horas llegó a ser, infeliz, maltratado por la adversidad.

La adversidad, sin anunciarse, le cayó encima a Job como una avalancha de piedras puntiagudas.

Perdió su ganado, sus sembradíos, sus tierras, criados y, aunque usted no lo crea, todos sus diez hijos. Como si esto fuese poco, después perdió su salud, la última esperanza humana de ganarse la vida.

Cierre sus ojos por unos segundos, e identifíquese con ese hombre recto, perfecto y justo delante de Dios, e imagínese a usted mismo o misma diciendo las siguientes palabras

Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito. Job1:21

Después de esta increíble declaración, Dios añadió:

En todo esto no pecó Job, ni atribuyó a Dios despropósito alguno. Job 1:22.

Ahora surge la siguiente pregunta “¿Cómo pudo Job, hacerle frente con tanta calma, a toda esa serie de odiseas mezcladas con aflicción?” Piensa en la escena: bancarrota, dolor, diez tumbas recién tapadas porque sus hijos murieron y la soledad de aquellas habitaciones vacías. Leemos que él adoró a Dios; que no pecó, ni le echó la culpa a su Hacedor.

Las preguntas lógicas son: “¿Por qué no lo hizo? ¿Cómo pudo lograrlo? ¿Qué le impidió hundirse en la amargura o incluso pensar en el suicidio?

1. Dios es soberano y Job creyó y adoró pensando en esto:

Creía que el Señor que le dio lo que tenía, también tenía todo derecho de quitárselo (Job 1:21). En sus propias palabras dijo: “¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos?” (Job 2:10)

Job miró hacia arriba, afirmando el derecho del Señor de gobernar su vida. ¿Quién fue el necio que dijo que Dios no tenía derecho de añadir arena a nuestro barro, marcas a nuestra vasija o fuego a lo que hace con su mano? ¿Quién se atrevió a levantar su puño de barro hacia el cielo y cuestionar el plan del Alfarero? Job no lo hizo. Para él, la soberanía de Dios estaba entretejida con su amor.

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2. Job tenía la promesa divina de la resurrección:

¿Recuerda usted sus palabras inmortales?

Yo sé que mi Redentor vive y al fin he de ver a Dios. Job 19:25–26

Miraba hacia adelante, apoyándose en la promesa de su Señor de hacer todas las cosas brillantes y hermosas en la vida más allá. Sabía que en ese tiempo quedaría eliminado todo dolor, muerte, tristeza, lágrimas y adversidad. Sabiendo que “la esperanza no avergüenza” (Romanos 5:5 “y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.”), soportó el hoy con una visión del mañana.

3. Job confesó su propia falta de comprensión:

Qué alivio da esto! No se sintió obligado a explicar el por qué. Escuche su sincera admisión:

Yo conozco que todo lo puedes y que no hay pensamiento que se esconda de ti. . . Por tanto, yo hablaba lo que no entendía; cosas demasiado maravillosas [demasiado profundas] para mí, que yo no comprendía. Te preguntaré, y tú me enseñarás. Job 42:2–4

Miró dentro de sí mismo y confesó su ineptitud de entenderlo todo. Descansó en Dios durante su adversidad, sin sentirse obligado a responder por qué.

Tal vez usted esté empezando a caer lastimado por las piedras de la adversidad. Tal vez la avalancha ya ha caído o tal vez no. La adversidad puede estar a diez mil kilómetros de distancia. Así es como Job se sentía pocos minutos antes de perderlo todo.

Aférrese de todo corazón a Dios y sus promesas, El no llega ni tarde ni temprano, El es Fiel y Justo, si el cuida de las aves del cielo como no cuidara de usted y de mi, confié, permítase tener un momento con Dios y dígale no entiendo porque estoy en este momento pero decido confiar en Ti . Es la Diestra de Dios quien le sostiene no ponga su esperanza en ninguna otra persona que no sea Dios y Su presencia. Solo espere en Su presencia por muy alto que sea el dolor, decepción o preocupación El piensa en usted

Aunque afligido yo y necesitado, Jehová pensará en mí. Mi ayuda y mi libertador eres tú;Dios mío, no te tardes. Salmo 40:17.

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